
Las estadísticas nacionales de los resultados de aprendizaje presentadas últimamente muestran al terminar el año 2005 que la educación es aún un navío a la deriva. Hay ciertos cambios, pero la profundidad y el rumbo de éstos, no constituyen una expresión de la educación como derecho humano que asegura calidad, equidad, inclusión; es todavía una aspiración. Ligada a esta realidad, requerimos de un mejor y mayor financiamiento que asegure el derecho humano a la educación.
Urge la concreción de este derecho que, a su vez promueve ciudadanía, porque requerimos lograr aprendizajes que enfrenten la corrupción y la falta de ética, que en los últimos días se ha visto agudiza por los intentos de reedición del fujimorato; que desde todo punto de vista atenta contra el derecho a la educación ciudadana. Recordemos que la ruptura moral y ética, a propósito del gobierno de Fujimori, produjo a su vez, una ruptura en la moral y ética del pueblo, aceptando como legítimo el que todo vale si hizo alg