
El 09 de marzo pasado el Ministerio de Educación aplicó a 180 000 docentes una prueba que tenía como objetivo ocupar plazas de nombramiento y contratación, considerándose la nota catorce, como requisito básico de aprobación. Sólo 150 maestros alcanzaron este requisito a nivel nacional. El proceso de evaluación ha sido calificado de desastre. Y el ministerio fue objeto de duras críticas por diversos pedagogos, analistas, universidades y medios de comunicación del país. No es la primera vez que este escenario se configura.
En anterior evaluación, también se señaló que no se concertó lo suficiente para garantizar una buena evaluación de modo que su diseño, aplicación y análisis sean útiles. El gobierno no escucha y no aprende. Nuevamente estuvimos ante un proceso de preparación en el que no se informó suficientemente qué conocimientos o capacidades específicas se van a evaluar, con qué criterios cualitativos. No se conocieron las especificaciones que guían la elaboración de las pruebas